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El padrino
Conociendo el corazón de la mafia

Es una de las cintas más taquilleras de la industria norteamericana. Con un Marlon Brando envejecido de pies a cabeza y una voz rasposa jamás olvidada, El padrino forma parte de las cintas de culto.

El padrino afiche

Es difícil no ponerme un poco sensible cuando se trata de hablar de El padrino. Es por lejos una de las películas favoritas de mi familia y de las que más disfruté en mi infancia. Esta cinta de género gansteril me cautivó por su elegancia y la fuerte calidad interpretativa de Marlon Brando y Al Pacino (eterno amor platónico).

El hecho es que formo parte de una inmensa mayoría que considera esta cinta como un clásico imperdible. Un placer visual que cabe en la categoría de cine escrito en mayúsculas y que calcó en millones de personas un éxtasis por el espagueti.

El padrino, está basada en la novela homónima de Mario Puzo. Fue dirigida por un joven Francis Ford Coppola quien acompañado de Puzo escribió la película. Estrenado en 1972, obtuvo el Oscar a Mejor Película, Mejor Actor (Brando) y Mejor guion adaptado. Es considerada por el American Film Institute como una de las tres mejores películas del cine estadounidense.

Su memorable banda sonora fue compuesta por Nino Rota, especialmente conocido por ser el encargado de la música de las películas del director de cine italiano Federico Fellini.

Imagen promocional de El Padrino
Marlon Brando en El padrino

La mafia desde el interior

Ambientada a mediados de la década de los 40, El padrino cuenta las vivencias de la familia Corleone. Liderada por Vito Corleone (Brando), el Don más respetado de Nueva York.

Vito era un hombre implacable, pero a la vez sagaz, astuto y por sobre todo, fiel a los principios de amistad y honor. La película también sigue de cerca a Michael Corleone (Pacino) el personaje con más desarrollo de la cinta. Un joven reacio a formar parte del negocio familiar que termina por ser el cabecilla de los Corleone.

El padrino también es un relato acerca de los corazones rotos, la toma de responsabilidad y sobre suprimir los conflictos internos por la preservación del núcleo familiar.

Lo interesante de esta obra es que muestra a la mafia como una cultura compleja, llena de jerarquías y relaciones de poder.

Familia Corleone tomándose un retrato familiar en la boda de Connie y Carlo
Familia Corleone

Michael, el héroe melancólico

Híbrido. Americano y siciliano. El hijo menor del clan Corleone y el regalón de su papá. Michael es el corazón de esta familia. Es virtuoso en muchos aspectos. Encantador, calculador e inteligente. Algunos dirían que un perfecto psicópata, porque a pesar de su inicial rechazo a la mafia, se sumerge con todo y desde la indolencia misma.

Pero este joven de apariencia bonachona debe vivir un fuerte proceso que lo llevará a apagar su lado sensible. En el comienzo de El padrino, Michael aparece como un joven marine condecorado por su lucha en la Segunda Guerra Mundial. Llega al matrimonio de su hermana Connie (Talia Shire) en un traje de la armada color verde junto a su novia la americana Kay (Diane Keaton).

Hasta allí lleva una vida normal. Cena con su novia, va al cine y es apartado de los negocios. Vito Corleone esperaba que Michael se distinguiera trabajando lejos del negocio familliar, idealmente en el gobierno o en la política de manera respetuosa.

No obstante, las problemáticas entre familias italianas y un ataque contra Vito, lo incentivarán a tomar cartas en el asunto. De esta manera comete su primer asesinato en honor a la seguridad de su padre.

Esta acción lo obligará a autoexiliarse en Italia, donde conocerá un estilo de vida que lo embriagará y lo llenará de genuina felicidad. Allí conoce a su verdadero amor: Apolonia. El genio director de cámara Gordon Willis copará la cinta de planos luminosos y soleados, que hablan del resplandeciente interior de Michael.

Sin embargo, eso se ve socavado con el asesinato de Apolonia, que determina la pérdida de su sensibilidad y apaga por completo su capacidad de emocionarse, al menos frente al espectador. Esta acción lo obliga a regresar a Nueva York, esta vez rodeado de un aura oscura, planos más sombríos y trajes oscuros, pactando así una nueva alianza con su familia.

Vito aconseja a Michael acerca del destino de la mafia
Marlon Brando y Al Pacino en El padrino

Mujeres en segundo plano

No es novedad que la mujer cumple un rol nimio en la mafia. Lo vimos en El irlandés —también protagonizada por Pacino-—y lo vemos en El padrino. Comentarios machistas del tipo “ojalá tu primer bebé sea un niño” o “no llores como mujer y compórtate como hombre”, son clásicas a lo largo de a cinta.

Sin embargo, lo importante y brillante dentro de la cinta es la labor de Willis en la dirección de fotografía y su trabajo para retratar la dominancia del hombre, sobre todo cuando se trata de captar a Kay. Las decisiones de vestuario hacen aún más fuerte el impacto visual.

Ella es americana. Está enamorada de un Michael que desaparece frente a sus ojos y que la abandona por más de un año. Cuando decide dar un paso al costado, Michael regresa de Italia, esta vez vestido de negro, con un aura seria y prácticamente obligándola a casarse con él. Kay da su consentimiento en medio de lágrimas y entrando a un auto oscuro, como si firmara su propia sentencia de muerte.

Su ropa cambia, la Kay alegre que veíamos en tonos rojos y rosas comienza a vestirse de colores oscuros que combinan con la escala cromática de los Corleone. Esa es la manera de mostrar que ha vendido su alma y que acepta su destino sin cuestionarlo.

La otra mujer dentro de la película es Connie, la única hija de Vito. Ella es golpeada por su esposo constantemente y apartada de cualquier decisión familiar. Solo acata porque comprende que su rol es el de la crianza y no el de cuestionarse los hechos.

Kay y Michael conversando en la boda de Connie
Diane Keaton y Al Pacino en El padrino

La comida y la violencia

Un elemento central en la representación de las familias italoamericanas es la comida. En El padrino la utilización de este recurso es imperante porque representa algo más que solo el acto de comer, también antecede o precede conflictos violentos.

A lo largo de la cinta podemos ver varios ejemplos. El primer asesinato de Michael es en un restaurante. Se cita con los responsables del intento de asesinato de su padre, entre los que se encontraba un policía que comía gozoso un trozo de carne con espagueti. Michael le dispara a sangre fría en la frente.

Pero para mí el caso más icónico de la ligazón entre la comida y la muerte es el asesinado ejecutado por Clemenza, uno de los hombres más confiables de Vito. Tras asesinar a un hombre en medio de la carretera, le dice a su ayudante la siguiente frase inolvidable, “tira el arma, coge los canelones”.

Si bien la comida es un anunciante de hechos sangrientos, jamás se habla de negocios en la mesa. La mesa sigue siendo un espacio familiar, de interacción, sagrado, que no se puede mancillar con asuntos de la mafia.

Familia Corleone reunida teniendo una cena
Familia Corleone

¿Dónde ver El padrino?

El padrino se encuentra disponible en Netflix.