Póster de Perdidos en Tokio

Película · Drama, Comedia negra · 2003 · 1 h 37 min

Perdidos en Tokio

Título original: Lost in Translation · Dirigida por Sofia Coppola

Muy buena

Nota del crítico, de 0 a 10 · cómo calificamos

Reseña de Javiera Farías · · actualizada el

Nota final de la reseña original (septiembre de 2020)

Nota final
8,6
Crítico
8,5
IMDb
7,7
Rotten Tomatoes
95 %

La nota final de 2020 promediaba las tres. IMDb y Rotten Tomatoes, tal como estaban el ; no se actualizan.

Dónde ver Perdidos en Tokio

No está en ninguna de estas plataformas en ningún país hoy.

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Datos de disponibilidad: JustWatch · revisado el

De qué trata

Perdidos en Tokio es una cinta detallista y sincera. Es una muestra de las cosas simples que pueden reencantar a las personas con su vida y una crítica a la desconexión del mundo actual.

Datos

Dirección
Sofia Coppola
Guion
Sofia Coppola
Reparto
Anna Faris, Takashi Fujii, François Du Bois, Nancy Steiner, Akira, Bill Murray, Akiko Takeshita, Giovanni Ribisi y 7 más
Duración
1 h 37 min
Estreno
2003
País
Estados Unidos, Japón
Género
Cine independiente, comedia romántica, drama

Datos abiertos de Wikidata.

La crítica

Perdidos en Tokio es el segundo filme de Sofia Coppola (se abre en una pestaña nueva). Previamente había realizado su ópera prima Las vírgenes suicidas (se abre en una pestaña nueva), que la consignó como una directora que sabe valorar el cine como un espacio emotivo, logrando transmitir ejemplarmente las turbaciones humanas.

Esta segunda propuesta cinematográfica, encabezada por Bob (Bill Murray (se abre en una pestaña nueva)) y Charlotte (Scarlett Johansson (se abre en una pestaña nueva)), cuestiona cómo nos conectamos con el otro y cómo nos percibimos en una sociedad que avanza a pasos agigantados.

El relato se desarrolla en Tokio, Japón, donde dos norteamericanos (Bob y Charlotte) enlazarán sus dispares vidas con el afán de encontrar un poco de compañía.

Bob carga con una carrera en el cine y un matrimonio al que ya no le echa ganas. Charlotte, en cambio, es una joven licenciada en filosofía que se siente perdida y sin metas claras. Ambos no encajan en su propio mundo rodeado de convenciones sociales.

Scarlett Johansson y Bill Murray en Perdidos en Tokio

Crítica social en las fibras sensibles

Perdidos en Tokio es una película con una sensualidad que no se enmarca en lo evidente. Son los pequeños gestos, miradas y silencios los que generan un fuerte vínculo entre los protagonistas y a su vez, la atracción de la audiencia.

Hay un erotismo traslapado que se gesta en pequeños indicios como el roce de las manos, caricias en los pies o besos en la mejilla que emocionan más que cualquier escena de sexo.

El filme se construye en las pausas y en el desarrollo de un mundo estandarizado donde las formas y normas parecen plasmadas donde quiera que se mire. Es allí, en ese escenario frívolo —que perfectamente podría no ser Tokio, pero que se agarra de la diferencia idiomática para hacerlo más evidente— donde ocurre la inconexión.

En Perdidos en Tokio el visionado general es de una ciudad gris rodeada de letreros neón que no entendemos. La falta de calidez es evidente y la dificultad de hablar con los foráneos tensa todo. Incluso los compatriotas parecen hablar temas inverosímiles. No obstante, el desentendimiento no es solo en el lugar que están habitando, ni con las personas que los rodean, sino que también con sus propias vidas.

Solo logran conectar entre ellos. A pesar de la diferencia de edad, tienen en común la soledad y el insomnio. Pareciera que en un mundo copado de gente ellos son los únicos que realmente laten, incluso cuando la inexpresión de sus rostros es característica. En efecto, parecen los únicos con alma, un alma que a lo largo de la película se va exteriorizando y los rebosa al punto de mostrar sonrisas genuinas.

Perdidos en Tokio es un reflejo de la inconexión latente en nuestra sociedad. Un llamado a dar cauce a nuestras vidas sin caer en la alienación.

Scarlett Johansson en Perdidos en Tokio

Otros detalles importantes

Si bien Perdidos en Tokio es un éxito por el excelente guion de Coppola, sus actores lograron el triunfo definitivo. Murray ya contaba con varios años de cine encima, mientras que Johansson apenas tenía 18 años. A través de un delicado lenguaje corporal y una sensible actuación, logra una de las mejores interpretaciones de su carrera —la que luego lograría superar con su rol en Historia de un matrimonio—.

Junto a ella también hay otros jóvenes actores que destacaron desde sus roles secundarios. Giovanni Ribisi (se abre en una pestaña nueva) interpretó a un excéntrico fotógrafo adicto al trabajo, mientras que Anna Faris (se abre en una pestaña nueva) encarnó a una joven actriz con una ascendente carrera en el cine. En breves minutos en pantalla, ambos consiguieron ser un fiel reflejo de la banalidad y el absurdo del mundo, con un desplante digno de aplausos.

Ahora bien, la belleza de la cinta e incluso el toque más sensitivo y patente de la obra es responsabilidad de un soundtrack delicadamente seleccionado.

Este está compuesto por temas de Kevin Shields (se abre en una pestaña nueva), The Jesus & Mary Chain, Phoenix (se abre en una pestaña nueva) –cuyo frontman es marido de Coppola– y Air (se abre en una pestaña nueva). De estos últimos destaco el tema Alone in Kyoto (se abre en una pestaña nueva) que a mi juicio es una excelente representación de la curiosidad de la protagonista, así como de su personalidad y las capas que la componen.

Según la BBC Perdidos en Tokio ocupa el número 22 en la lista de las 100 mejores películas del siglo XXI (se abre en una pestaña nueva) y generó tan buena recepción después de su estreno en el Festival de Venecia y el Festival de Toronto que fue nominada a cuatro premios Oscar, cinco Globos de Oro y ocho Bafta.

¿Dónde ver Perdidos en Tokio online?

Puedes ver esta película en la plataforma de streaming de Amazon Prime Video.